Posteado por: Wambo | 30/10/2012

Slogans (Parrullat, 2001)


Muchos niños y sin embargo para adultos 

“El imperialismo americano es un tigre de papel”, “viva el espíritu revolucionario”

Hoy compartiré con ustedes Slogans, una película albanesa que me gustó mucho. Debo reconocerlo: nunca imaginé ver una película de un país tan rebuscado como Albania y sin embargo sucedió.

La historia gira en torno a Andre, un profesor de biología que llega a un humilde pueblo para hacer clases en una escuela rural. De lo más rural. Hasta aquí ninguna novedad excepto a que por decisión algo fanática, algo temerosa del encargado del lugar, cada curso debe hacer un lema, un “slogan” (de ahí el nombre de la película) en las faldas del cerro que le rinda glorias al régimen comunista imperante en el país.

Pero nada es al azar. Los slogans no se inventan. No. El comité del partido es quien los asigna. Y como nada es al azar, muchos temen lo peor. Y lo peor radica no en el mensaje mismo ni en la carga propagandística que tenga. Eso poco importa. En donde está el interés del involucrado recae en algo más trivial pero si se le analiza con más detenimiento tremendamente significativo: en la cantidad de letras que posea. No es lo mismo escribir en un cerro con rocas “El imperialismo americano es un tigre de papel” a “Viva el espíritu revolucionario”. Como es nuevo, se le da a elegir entre los mencionados pero con una trampa: no está al tanto de la curiosa costumbre.

Los inquisidores: Sabaf, profesor de matemáticas y secretario del partido junto al director de la escuela.

Quienes llevan las riendas del asunto de los slogans son dos cretinos: el director de la escuela y Sabaf quien curiosamente es subordinado del primero y a la vez su superior. ¿Cómo? es profesor de matemáticas y al mismo tiempo secretario del partido en el pueblo. Ambos serán los encargados de darle un matiz crudo y propagandístico a una inocente escuela; y aquí lo brillante: la denuncia que se encarna en lo que hacen estos canallas consiste en mostrar cómo en los totalitarismos (acá aludiendo al comunismo pero que es un patrón que también se repite en el nazismo por ejemplo) se adoctrina desde niños a la población para conseguir la total fidelidad hacia el régimen. En donde se enseña a amar al partido por sobre todas las cosas y a mantener una sociedad excesivamente chovinista.

Y en honor a la verdad, la parejita está loca como cabra. Se fijan hasta en las nimiedades más estúpidas, rebuscadas y carentes de atención para inculpar ya sea a pobres diablos, a niños (Sabaf es un convencido de que hasta los niños buscan boicotear el partido), o a enemigos personales que no han pecado en lo más mínimo. Poco importa la edad, de nada la condición. Solo pareciera importar la fidelidad hacia el régimen y aún así es cuestionable. Muy cuestionable.

Cuando ya se tiene identificado al insolente, al atrevido, al culpable, Sabaf y el director se ponen de acuerdo para castigarlo; y para hacerlo recurren a los slogans. Usan la extensión de estos como una manera de escarmiento y venganza personal dando lemas “kilométricos” a quienes se les plazca. Un método a la vez tan inocente como fatigante.

Así funciona el pueblo y la escuela. Bajo un paranoico control y una estricta disciplina que conviven a la vez con la inocencia propia del mundo rural en donde las noticias llegan viejas y todos se conocen entre sí. Pero algo pasará que sacudirá al pueblo: antes de un mes y medio, un miembro del partido comunista albanés pasará por la carretera que cruza el pueblo. Y si tienen suerte, a lo mejor puede que se detenga para recorrerlo. Para el infortunio de todos, Sabaf pondrá todas sus energías para que así ocurra comenzando una campaña para remplazar todos los lemas (slogans) que se encuentren en los cerros aledaños al camino local.

La otra pata de la película: la historia de amor

La historia de amor: Diana, la profesora de francés junto a Andre, el profesor de biología.

Desde el principio, la historia va tomando fuerza a medida que Andre se enamora de Diana, la profesora de francés de la escuelita. Lo que comienza muy mal va poco a poco tomando forma hasta que las hostilidades por parte de ella quedan atrás y sucederá lo inevitable: el romance.

No hay que ser brillante para darse cuenta que estamos frente a una historia de amor algo cliché: la chica que a primera impresión lo detesta, que luego él hace méritos y terminan muy enamorados. Aún así, esta arista de la trama es buena. Funciona bien. Muy magnética.

Recomiendo estar muy consciente de la naturaleza del trasfondo de Slogans para que les haga gracia la película. Para ello, sugiero que tengan presente que ocurre durante el régimen comunista liderado por Enver Hoxha en donde prima la injusticia, la resignación y la tristeza. En donde de una u otra manera todo es dramático. El miedo impera y la paranoia es el combustible que hace funcionar la sociedad. Visto así, Slogans no invita al humor ni por más negro que este sea. Sin embargo llega a ratos y causa gracia. Mesurada pero gracia al fin y al cabo. Me quedo más que se trata de una película con una fuerte crítica que como una más de las osadas comedias de humor negro referentes a los vicios del comunismo.

PELICULA COMPLETA (subtitulada en inglés)

Ojo con: los cuadros y afiches, los slogans (sobre todo el que alude a Vietnam), y en Selman Tosku

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: